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Tuesday, November 09, 2010

¿Dónde está mi Apple Tax?

Han salido buenas noticias esta semana sobre la renta y compra de películas en iTunes. Ya se pueden ver sin tener que ir a una tienda para rentarlas, y tampoco hay que entregarlas después; si uno quisiera comprar una peli, no ocuparía ningún espacio en los estantes, ni se perdería en la casa.

Ya se puede rentar o comprar películas como esta en iTunes

Por lo general, el "ecosistema" de Apple funciona muy bien; se puede comprar música, videos o apps y transferirlos entre los iPhone, iPod y AppleTV fácilmente. Sin embargo, el problema con tanta conveniencia digital es que estas compras digitales no son comprobables para propósitos fiscales, porque no tienen factura. Apple nos manda un recibo después de cada compra por correo electrónico, pero el IVA no está desglosado y no indica los datos fiscales. El Apple Tax del encabezado suele ser aquello de pagar más por tener un producto Apple, pero ¿qué pasa con los impuestos que cobran ellos?

Si las facturas se pueden exigir en tienda normales, ¿por qué no en la tienda de iTunes? La sección relevante de sus condiciones de venta menciona que hay que pagar impuestos, pero no dice que Apple los tiene que comprobar:
Las transacciones por servicios están sujetas a el pago de impuestos sobre venta en el lugar de la dirección de cobro y bajo el precio del impuesto aplicable al momento de la transacción. Si el precio aplicable del impuesto para el lugar de la dirección de cobro cambia antes de que el Producto licenciado sea descargado, entonces el nuevo precio aplicable del impuesto aplicara. Solo se cargara el impuesto en los lugares en donde resulte aplicable.
Claro, esto no es un problema nuevo, ni tampoco uno creado por Apple. Cada que bajamos un programa o compramos un producto del extranjero por Internet, no hay factura. No obstante, esta situación cobrará mayor importancia con el lanzamiento del Mac App Store dentro de un par de meses. En lugar de comprar un DVD con programas como Pages o Keynote, podremos adquirirlos en línea. ¿Qué pasa si uno quiere deducir sus programas de productividad?

Una vista previa del Mac App Store que se lanzará muy pronto

Hay una solución sencilla a esta situación. Si Apple no quiere mandar facturas de papel, ¿qué tal algo más moderno? Existe la posibilidad en México de generar facturas fiscales electrónicas; ¿por qué no facturar así? Sólo habría que especificar nuestro RFC entre los datos personales que ya tiene la tienda y pedir que nos manda una factura electrónica. Podríamos seguir haciendo las compras sin desperdiciar papel y Hacienda podría contabilizar nuestros impuestos. Para entonces, quizás el Apple Tax significaría otra cosa.